Hoy vamos a hablar sobre el doble pedal en la batería. Si estás leyendo esto, supongo que estarás familiarizado con este mecanismo que te permite, mediante una barra de transmisión, tener un pedal extra que acciona el bombo justo al lado del pedal del charles para poder tocarlo con ambos pies. Así que no me entretendré en explicar su funcionamiento e iré directamente a la pregunta que nos ocupa hoy:
¿Conviene aprender a manejar el doble pedal desde el principio o es algo secundario que debemos aprender mucho más adelante, cuando dominemos un solo pedal?
Tengo la impresión de que hay mucha gente en el mundo de la batería que entiende el doble pedal únicamente como una herramienta para tocar rock, metal y otros estilos de gente con el pelo largo que mueve la cabeza en círculos mientras toca. Lo ven como algo de nicho, algo útil si te gusta o si te vas a dedicar a trabajar y a estudiar estos estilos musicales. Y, como consecuencia, consideran que no merece la pena trabajar doble pedal si la música que tocas no destaca por su uso.
Bajo mi punto de vista, tener un doble pedal y dedicar cierto tiempo a su estudio merece infinito la pena. Aunque es cierto que, si no te vas a dedicar a ello, no es necesario que lleves su estudio al extremo. Pero deja que te diga algunos beneficios que considero que tendrás si decides utilizarlo. Hablaré todo el rato desde un punto de vista diestro, así que, si eres zurdo, esto aplicará al contrario.
Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que la batería es un instrumento que exige independencia plena de tus cuatro miembros para tocar. El proceso de aprendizaje, poco a poco, va consiguiendo que tu brazo derecho sea capaz de mantener un patrón, mientras que tu otro brazo hace otro y tus pies van haciendo otros. Así que parece buena idea trabajar el pie izquierdo desde el principio.
Desde que empezamos a tocar, el pie derecho va poco a poco trabajando diferentes ritmos, cada vez más complejos. Pero el izquierdo no se desarrolla en paralelo, ya que lo plantamos sobre el pedal del charles y lo dejamos ahí apoyado con la única función de que se mantenga cerrado durante años. Esto es como si fuéramos al gimnasio cinco días a la semana para hacer cuatro días de pesas en el brazo derecho y un único día de pesas en el brazo izquierdo. El derecho irá años luz por delante del izquierdo y lucirás un cuerpo desproporcionado.
Traduciendo esto a nuestro contexto de doble pedal, tendremos el pie derecho muy desarrollado, resistente y mucho más capaz que el izquierdo. Así que, cuando necesites usar el pie izquierdo —y no te hablo solo de hacer ritmos con doble pedal, sino más bien de hacer alguna apertura de charles chula, o de usar el pie del charles como Steve Gadd en "50 Ways To Leave Your Lover"—, te costará más, y lo primero que tendrás que trabajar será el pie izquierdo, como si estuvieses aprendiendo a tocar, porque no te va a responder al mismo nivel que el resto de tu cuerpo.
El pie izquierdo es igual de importante para tocar que el derecho, y a veces se nos olvida que existe. Aunque no toquemos estilos musicales en los que el doble pedal sea predominante, es muy buena idea —a nivel práctico y a nivel de estudio— trabajar también el pie izquierdo para desarrollar los miembros en paralelo y para establecer las conexiones neuronales entre los cuatro miembros necesarios para tocar batería.
Además de enseñar un método de desarrollo de patrones para doble bombo, en mis clases siempre propongo hacer los ritmos que ya eres capaz de tocar cambiando el bombo al pie izquierdo, para desarrollar una independencia real y para ir despertando ese pie que siempre estuvo dormido. Te recomiendo que lo pruebes: al principio parece que no sabes tocar y que tienes que empezar de cero.
Y quién sabe: quizás alguna vez recibas una oferta de trabajo que implique tocar canciones que lleven doble bombo… Si lo tienes trabajado, más posible será que te cojan.
Deja que te cuente, para cerrar, la anécdota de la primera vez que vi un doble pedal siendo un niño. Una orquesta vino a mi pueblo en las fiestas y me dejaron subir a ver y a tocar la batería antes del show. Estaba emocionado. Resultó que el hombre que tocaba había perdido su pierna derecha por una desgracia y tocaba el bombo con el pie contrario mediante ese mecanismo. Imaginaos mi cara descubriendo ese invento que te permitía tocar el bombo desde un pedal alejado del parche. Un invento que, pese a haber perdido una pierna, a aquel señor le permitía seguir tocando en aquella orquesta.
